POBLACION
AUTOCTONA
Entre Ríos fue habitada por dos pueblos principales: los Charrúas,
al este y al sur, y los Guaraníes.
Además, existía una serie de pequeños pueblos, tempranamente
desaparecidos, de los que se sabe muy poco y a los cuales se conoce como
grupo del litoral. Estos pueblos habitaban las costas del río Paraná.
En Entre Ríos estaban representados por la tribu Mbegua, que ocupaba
toda la zona de islas y anegadizos que constituye el delta entrerriano
y se halla al norte del Paraná Guazú.

LOS
CHARRÚAS
En su cultura se deben distinguir dos momentos históricos, al igual
que para los pueblos pampeanos y patagónicos. Estos corresponden
a su cultura primitiva y a la posterior adaptación a la cultura
del caballo, que coincide con la fecha de su expansión al territorio
argentino, provenientes del Uruguay.
En su cultura antigua la economía se basaba en la caza de ñandúes
y venados, recogían frutos y raíces silvestres, huevos de
ñandú y los cogollos de las flores del ceibo. Los grupos
habitantes de las costas tenían canoas de troncos excavados de
hasta 12 brazas de largo y practicaban la pesca, a veces con red, desecando
el pescado para conservarlo.
Como armas usaban las boleadoras, arco y flechas con punta de piedra y
carcaj; también la honda, dardos, lanzas cortas, mazas, flechas
incendiarias y, posteriormente, con la adopción del caballo, la
lanza larga.
La vivienda antigua era una mampara o paravientos, hecha con cuatro estacas
cubiertas de esteras de paja, sin techo; posteriormente construyeron chozas
de ramas, en parte cubiertas con cueros. Sus campamentos, asentados por
lo general junto a arroyos, comprendían aproximadamente una docena
de chozas.
La vestimenta consistía en el típico manto patagónico
(Quillango) de pieles, usado con el pelo hacia adentro, a la vez que exteriormente
estaba adornado con figuras geométricas. Además usaban una
falda corta de piel. El tatuaje era común, tanto en la cara como
el cuerpo. Usaban vinchas y penachos de plumas y brazaletes de huesos
de pescado.
La poligamia estaba permitida pero no era frecuente. El divorcio era raro.
Los caciques eran elegidos según su capacidad.
Conocían la alfarería aunque era muy simple y mal cocida.
Los charrúas desaparecieron como pueblo hace poco más de
un siglo, aunque quedan unos pocos descendientes asimilados a la cultura
del campo, especialmente en el Uruguay.
LOS
GUARANÍES
Las tribus guaraníes que ocupaban la región litoral argentina,
llegaron desde el extremo nordeste hasta la desembocadura del río
de La Plata, constituían, al parecer, cuatro grupos distintos,
de los cuales, uno de los más importantes se ubicó en San
Javier, al norte de Concordia, y otro en el Delta del Paraná.
Eran básicamente agricultores, de tipo neolítico desarrollado
por aportaciones posteriores, incluso de la Edad del Bronce. El cultivo
consistía fundamentalmente en plantaciones de maíz, calabaza
y mandioca. Se hacía por desmonte realizado con hachas de piedra.
También se dedicaban a la pesca y a la caza, ahumando los peces
y carne sobrantes. Con el maíz fabricaban chicha. Además,
recolectaban cogollos de cañas, piñones y miel.
Las viviendas eran ranchos hechos de troncos y recubiertos de ramas, en
algunos casos pequeños y, en otros, de tipo comunal, que llegaban
a albergar hasta 200 habitantes. Formaban poblados que ubicaban a orillas
de los ríos y estaban rodeados por empalizadas.
En época precolombina la vestimenta era muy reducida. Posteriormente
los misioneros difundieron el uso del Tipoy, especie de túnica
de algodón que llegaba hasta los tobillos. Como adornos usaban
plumas en la cabeza, brazos y tobillos; la pintura y el tatuaje del cuerpo
eran comunes en ambos sexos. También usaban adornos de oro y plata
en la cabeza y en las orejas, los cuales obtenían por comercio
con la región andina.
Las armas eran el arco y flechas con punta de madera o hueso y la maza
con cabeza de piedra.
La navegación estaba muy desarrollada. Construían grandes
canoas que a veces unían de a dos o tres, formando una especie
de balsa.
La cerámica estaba muy difundida, con decoración a veces
en relieve y otras pintadas en rojo y negro sobre fondo blanco, formando
triángulos, líneas onduladas, grecas, etc.
Otras industrias eran el tejido del algodón y la cestería.
La familia era de tipo patriarcal. Las tribus estaban mandadas por un
cacique - tubicha, sumamente obedecido, cargo que era hereditario.
Existían la esclavitud y la antropofagia, especialmente de los
prisioneros de guerra.
La base de todo su sistema de creencias era el animismo. El universo estaba
poblado por almas sagradas benefactoras y almas animales peligrosas.
Los shamanes o hechiceros eran muy respetados y tenían un gran
conocimiento de la naturaleza.
Creían en un dios supremo y creador ñamandú ñanderuvusú,
seguido de un panteón de cuatro dioses principales y una multitud
de dioses menores, además de un demonio jaguar (Aña).
Practicaban sacrificios de mujeres y sirvientes sobre las tumbas de los
jefes.
|